Trayectos educativos de los estudiantes: Acompañar y sostener. Flavia Terigi.

          #TrayectoriasEducativas #VocesTLS La Dra. Flavia Terigi reflexiona sobre las trayectorias escolares de los alumnos y el acompañamiento de los procesos personales de los mismos en el sistema educativo. Además, nos ofrece perspectivas interesantes sobre la transformación en los formatos educativos. Se trata de una conferencia en el marco del Seminario Escuela Abierta de la Provincia de Santa Fe en el 2015.

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“El rendimiento académico no está dado por el cerebro, sino por la estructura de oportunidades sociales” Entrevista a Carina Kaplan

#VocesTLS Entrevista a Carina Kaplan Carina Kaplan, Dra en Educación e investigadora del CONICET Foto: losandes.com.ar A partir de los anuncios del Presidente Mauricio Macri,  el día martes 12 de julio en el Centro Cultural Kirchner, sobre el “compromiso por la educación” con la presencia de la planta mayor educativa a nivel nacional y la idea de instalar la educación en la agenda y el corazón de los argentinos, Carina Kaplan, Dra. en Educación de la Universidad de Buenos Aires e investigadora del CONICET, conversó con Tarde para todo, por Frecuencia Patagonia 99.3, sobre la actualidad de la educación argentina, tras siete meses del nuevo gobierno  de Cambiemos. Especialista en educación y un estandarte en inclusión educativa, Carina Kaplan sostiene que el mejor lugar donde pueden estar los niños es en la escuela. Que para eso tuvimos que recorrer un largo camino para entender que la escuela es de todos y que no es una institución seleccionadora de talentos, o de formadores de funcionarios públicos. A los argentinos, según Kaplan, nos llevó mucho tiempo entender que la educación es inclusiva, que todos los niños tienen derecho a ella, y que fundamentalmente es el Estado quien debe igualar las diferencias de oportunidades que tenemos por el origen social. En ese sentido, “una de las funciones más importantes del Estado debe ser curar las heridas sociales. El Estado, la escuela y las políticas educativas juegan un papel fundamental en la constitución de subjetividades, en la capacidad que tenemos de incluir con, o pesar de nuestras diferencias”. Kaplan, además, sostiene que un gran logro de la Ley Nacional de Educación N°26.206, del año 2006, es la extensión de la obligatoriedad escolar. “El Estado está obligado a garantizar la finalización del colegio secundario y es uno de los pocos países en América Latina que lo hace por ley. En ese sentido, estamos asistiendo a primeras generaciones de egresados en muchas familias. Hay hogares que no habían pensado que la escuela secundaria era para ellos, sobre todo en los sectores más desfavorecidos de la sociedad.  Cuando se analiza la relación entre educación y mercado, se puede ver que los jóvenes que han logrado al menos asistir, que terminen es una deuda todavía para nosotros, logran un tipo de capital cultural que les permite estar en mejores condiciones a la hora de conseguir trabajo. El título de escuela secundaria es importante todavía, aunque algunos lo devalúen”. Haciendo una diferenciación entre Estado y mercado, Carina Kaplan sostiene que “si los sectores más desfavorecidos no cuentan con el Estado, el sector privado no se va a ocupar de ellos porque tienen otra mirada más cercana a la educación como lucro y mercancía”. En este sentido, la pedagoga apunta que la educación debe ser un derecho y no un privilegio, y que  cuando el Estado se achica lo que hace es ajustar una de sus funciones principales que consiste en igualar la estructura de oportunidades. Entonces, “si los sectores más desfavorecidos no tienen la escuela, no tienen otros espacios para contar con aprendizajes significativos que los puedan colocar en el mercado laboral o en el mercado social en general”. Consultada por la nueva incorporación del neurólogo Facundo Manes como asesor de la Gobernadora María Eugenia Vidal, Carina Kaplan, primero avisa que es mejor no personificar, que cree en la neurología es una eminencia, pero que “lo que sucede es que algunos que vienen de un campo como la neurología en donde son excelentes y cuando se meten en el campo educativo muy improvisadamente, a veces dicen cosas de sentido común  contra las cuales los pedagogos venimos luchando hace mucho tiempo”. Contrario a lo que algunos piensan: que los cerebros de la gente son inferiores o superiores por naturaleza, y que entonces el éxito o el fracaso escolar depende de la capacidad craneana o del capital mental, Kaplan le opone la idea de que el rendimiento académico no está dado por el cerebro, sino por la estructura de oportunidades sociales. “Lo que hay que igualar es la capacidad del Estado, mediante la escuela, de dar mejores aprendizajes a los que menos tienen. La desigualdad educativa es un problema de construcción de la desigualdad al interior del sistema educativo. Hay que mejorar las condiciones materiales y simbólicas con las que los niños atraviesan la escuela”. Sobre otro de los temas que se debaten en la actualidad, la calidad educativa, Kaplan sostiene que  es discutible y que lo son también los indicadores “A mí no me preocupa la evaluación, lo que me preocupa es que esas agencias de evaluación que forman parte de un mercado educativo, lo que no tienen en cuenta es que en latinoamericana, y particularmente la argentina, la educación es  pública y  gratuita. En este sentido,  es el Estado, y no el mercado, el que financia la educación. Además, es una falacia la falta de evaluación, los profesores somos concursados y estamos siendo evaluados sistemáticamente. Finalmente, Carina Kaplan sostiene que “la evaluación es un instrumento estandarizado, para todos igual, y a veces no toma en cuenta las trayectorias educativas diversas que tienen que ver con las condiciones de origen, que no contemplan si uno tiene o no una biblioteca o una computadora en su casa o no, si los padres han estudiado o no, como pueden ayudar. Todas esas cosas suman a la trayectoria y no se pueden pensar que todos comenzamos con la misma base. Ojala fuera así, entonces estaríamos en una sociedad más igualitaria”.   Carina Kaplan: “el rendimiento académico no está dado por el cerebro, sino por la estructura de oportunidades sociales”  

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«Si no cambiamos la educación, nuestra sociedad puede colapsar.» Entrevista a Pavel Luksha

#VocesTLS http://www.lanacion.com.ar/1921206-pavel-luksha-si-no-cambiamos-la-educacion-nuestra-civilizacion-puede-colapsar La civilización actual corre el riesgo de seguir el destino de la romana, la sumaria y la egipcia, y desaparecer bajo el peso de su propia complejidad social. El experto ruso en educación Pavel Luksha dice que la adaptación a los desafíos del siglo XXI depende de un cambio en la educación, y que si no logramos adecuarnos está en riesgo la existencia. «Vivimos en un mundo cada vez más complejo y que cambiará cada vez más rápido. Para sobrevivir se necesitará de la colaboración masiva. Todo lo que tenemos -comida, edificios, dispositivos electrónicos- requiere de la colaboración de todo el mundo. Si esa conexión colapsa no podremos mantenerlos», dice Luksha, profesor de Skolkovo School of Management en Moscú, fundador y director de Global Education Futures (GEF), una plataforma colaborativa internacional que ayuda a desarrollar innovaciones educativas en todo el mundo, que fue lanzada en 2014 y que impulsó iniciativas en Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos. El experto fue invitado semanas atrás a Buenos Aires por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). Las consecuencias de no poder adaptarnos y trabajar colectivamente están calculadas. Si volviésemos a la cultura y tecnología de hace 100 años, el mundo no podrá mantener a la población actual de 7000 millones de personas, sino sólo a 1500 o 2000 millones. Si volviésemos a la Edad de Piedra, el máximo número de gente que podría soportar el planeta sería 300 millones. «Tenemos que cambiar la educación para afrontar los desafíos del siglo XXI, porque el principal riesgo es que nuestra civilización colapse. O generamos un avance que permita una forma de vida colectiva o colapsamos como civilización. No va a pasar mañana, sino que puede pasar en 30 o 50 años, pero el siglo XXI sin dudas es el decisivo para nosotros», explica el experto en educación. Alumnos de 100 años «Todo lo que los jóvenes aprenderán será obsoleto en 10 años» «Todo lo que los jóvenes conocen o aprenderán será obsoleto en 10 a 15 años. El Foro Económico Mundial dijo que los puestos de trabajos más prominentes en 2015 no existían en 2005. La educación debería abordar todo el ciclo de vida de las personas. Y no es la vida hasta los 60 años. Ahora las personas viven activamente hasta los 80 o 90 y en los próximos años será hasta 110 y 120. Hasta los 100 van a estar muy activos y la educación no está preparado para eso», dice Luksha. Para el experto ruso, los ciclos de educación deberán ser más cortos y contener «nuevas habilidades y una nueva alfabetización». «Ya no hay tareas estandarizadas, sino que todas son creativas. Tampoco se pueden desarrollar en solitario, sino en colaboración. No se trabaja sólo con máquinas, sino con seres humanos y eso demanda sensibilidad emocional. Todo esto demanda un cambio completo de la currícula en la escuela y la universidad, y una educación continua toda la vida», explica. Mentes bajo presión «Hay que saber lidiar con información tóxica» Hacer higiene informativa será una habilidad requerida en el futuro próximo para descomprimir la presión que genera en nuestra mente estar online todo el tiempo. «Todos tenemos el riesgo de tener el síndrome de hiperactividad y déficit de atención, el senior management también. Cada vez habrá más pantallas con las que interactuar y hay que saber cómo manejar la información, cómo lidiar con la que es tóxica y cómo filtrarla. Necesitamos de mindfulness (traducible como atención consciente o conciencia plena) no como algo esotérico, sino para manejar la presión del trabajo y la vida. Esto no se enseña en las escuelas, pero será necesario», dice Luksha. Educar empleos que aún no existen «En la educación dual los estudiantes pasan la mitad de la semana aprendiendo y la otra en el lugar de trabajo» Preparar a los jóvenes para empleos que aún no se conocen es imposible, pero sí se los puede formar en habilidades de pensamiento que los ayudarán a ocuparlos. «Podemos formarlos para ser más resilientes, responder a diferentes desafíos, ser más adaptables y flexibles, y aprender y olvidar cosas que no son útiles. Más allá de cuál sea el trabajo del que se trate la persona podrá ejercerlo», explica Luksha. En cuanto a la formación técnica, el cambio no radica en dejar de formar jóvenes para que luego busquen un empleo, sino en crear currículas mixtas. «En la educación dual los estudiantes pasan la mitad de la semana aprendiendo y la otra en el lugar de trabajo, y lo que aprenden lo aplican. La otra manera es tomar problemas del mundo real y llevarlos a la universidad. Y volver con una solución a la compañía. Esto ya sea hace», agrega. 2035 en la mira «El juego permite desarrollar competencias» Un estudio realizada por GEF indica que para 2035, los formatos más usados en la educación y la interacción social serán el juego y el trabajo en equipo. «Más allá de que es motivante, el juego permite ejercer diferentes roles y desarrollar competencias que no tenemos en nuestras vidas normales. Eso ya sucede. Para tener éxito es necesario interactuar con distintas personas y para eso hay que entenderlas», dice Luksha. Pavel Luksha Dedicado al estudio de los sistemas educativos Edad: 39 años Origen: Rusia Director de la plataforma Global Education Futures. Es profesor de Skolkovo School of Management, de Moscú. Miembro del Expert Council de la Agencia de Iniciativas Estratégicas Creador de Neuroweb, un consejo interdisciplinario que ha reunido a investigadores y a empresas de tecnología.

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